El fin de Grooveshark y el fortalecimiento de los monopolios de la música

Ante el sorpresivo -aunque no del todo inesperado- cierre de Grooveshark, una de las más populares plataformas de música online por streaming, es interesante preguntarse por las reales causas y posibles consecuencias de los ataques de la industria de la música a determinados servicios de streaming.

Grooveshark cierra sus puertas después de una década, tras un litigio con las principales discográficas mundiales. Se podrá decir que esta empresa se aventuró de forma imprudente en un negocio que pretende hacer llegar música gratuita a los oyentes, sin pagar a los dueños de los derechos lo que estos exigen. También es posible preguntarse por qué otros servicios análogos -como Spotify- no enfrentan el peligro de un juicio y cierre similar. La realidad es que los servicios de streaming hacen equilibrio sobre una delgada línea en la cual, sin unas espaldas anchas, las startups innovadoras no pueden ir muy lejos. Solamente hay chance para quienes puedan cumplir las exigencias de los monopolios de la música: los verdaderos organizadores del reparto de las ganancias. Continuar leyendo