Cultivando comunidades abiertas y distribuidas con GNU Social

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En los últimos años el perfil del Community Manager se ha difundido ampliamente y se ha profesionalizado. De aquella tarea fundamental de construcción y dinamización de comunidades online, hemos pasado a la búsqueda obsesiva del engagement y la compulsión por analizar datos, como si las métricas fueran el pulso de una comunidad vibrante. ¿Pero cuánto realmente ha crecido y se ha alimentado nuestra red al final del día? ¿Qué sabemos del destino de los datos que estamos volcando masivamente en las plataformas comerciales de redes sociales? ¿Cuánto dependemos realmente de esas plataformas para comunicarnos? Creemos que estas preguntas son importantes, porque nos permiten repensar la comunicación en red, recordando que es un área en permanente cambio y evolución. Porque evolucionamos también nosotros, y nuestros proyectos, según el modelo de comunicación por el cual optamos. ¿Qué tal si apostamos por una comunicación más abierta y distribuida por fuera de las grandes plataformas ya conocidas hasta el cansancio? Les proponemos conocer el fascinante universo de las redes sociales distribuidas y de GNU Social en particular. ¿Se animan?

¿Qué es GNU Social?

GNU Social es un proyecto de red social que lleva algunos años de desarrollo. Originalmente implementado a través del servicio Identi.ca, luego evolucionó al involucrarse la Free Software Foundation en su desarrollo. Se trata de una red social de apariencia muy similar a Twitter, pero con algunas ventajas, como la posibilidad de enviar mensajes de más de 140 caracteres, sumarse a grupos y seguir a usuarios de otras redes que utilicen los mismos estándares abiertos.

Página de inicio de El Parque, uno de los tantos nodos de GNU Social.

Página de inicio de El Parque, uno de los tantos nodos de GNU Social.

A diferencia de Twitter, que es un servicio centralizado, GNU Social es un software libre que se puede instalar en cualquier servidor. Cada instancia de la red social interopera con las demás de manera horizontal, formando así una red distribuida donde la gente que participa no depende de las políticas corporativas de una sola empresa y donde la adopción de nuevas funcionalidades es libre siempre que se sigan los protocolos de comunicación.

Como es de imaginar, existen muchos servicios públicos de GNU Social. Algunos de los más conocidos son Quitter.se, Quitter.es y lamatriz.org, pero hay muchos otros. En Ártica estamos conectados a través del nodo El Parque, surgido de la red de mediactivismo Facción. Desde El Parque nos conectamos con todas las demás redes, de manera que todos los usuarios y usuarias de cualquiera de estos nodos estamos interconectados.

Si bien el uso de GNU social es muy sencillo e intuitivo para quienes ya conocen Twitter, pueden encontrar una lista de enlaces y tutoriales en este post.

 

Algunas reflexiones

¿Qué nos aporta sumar un nuevo perfil en una nueva red social que tiene una apariencia similar a Twitter? ¿Por qué haríamos el esfuerzo de tiempo de aprendizaje y gestión que requiere?

En primer lugar, porque en Internet, como dijimos antes, siempre vamos a estar viviendo cambios y saltos de una tecnología a otra. Si no lo hacemos conscientemente y por elección, los dueños de las grandes plataformas nos obligarán de todas formas a aceptar los cambios que ellos imponen desde sus políticas empresariales centralizadas, en términos que no conocemos ni controlamos. Así que sumarse a la historia de una tecnología libre, abierta y descentralizada, como GNU Social, es abrir una ventana de aire fresco hacia una comunicación que podemos controlar más colectivamente bajo normas comunitarias de netiqueta, y no bajo ToS abusivos y bajo permanente amenaza de censura (a la que, por cierto, son muy sensibles los proyectos culturales).

En segundo lugar, porque en estas redes sociales distribuidas están sucediendo cosas interesantes. Se está sumando cada vez más gente y se están abriendo nuevos nodos en los que prosperan todo tipo de comunidades con su variedad de idiomas y temas a explorar. Entramos a un territorio libre de algoritmos de personalización que no puede ser manipulado por inversiones publicitarias. Lejos del ruido impuesto por los grandes medios masivos, las marcas, las celebridades y los trolls que inundan Twitter y Facebook, podemos retomar espacios de comunicación más adecuados para el diálogo real. ¿No era de eso de lo que se trataba la actividad del Community Manager? Quizás es hora de retomar aquella práctica, de manera tal que un CM no sea la voz de una agencia de publicidad, sino alguien que dinamiza comunidades de manera auténtica, que habla y escucha genuinamente.

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