#AbortoLegal: del posperiodismo al mediactivismo en Argentina

La noche del 13 al 14 de junio de 2018 fue de vigilia para el movimiento feminista latinoamericano. Con miles de personas concentradas en torno al Congreso de Argentina, se esperaba un acontecimiento histórico: la media sanción en la Cámara de Diputados de un proyecto de ley de aborto legal, seguro y gratuito. El largo debate parlamentario estaba cargado de incertidumbre, porque el margen para la aprobación era muy estrecho y los votos decisivos se definieron a último momento. En ese marco funcionaron un conjunto de herramientas de información y comunicación en red de las cuales queremos hacer una breve crónica. El mediactivismo apoyado en estas metodologías y estrategias realizó una tarea épica y fascinante que nos da muchas pistas esperanzadoras sobre el futuro de una comunicación emancipadora.

El “poroteo”: periodismo de datos colaborativo

El equipo de Economía Femini(s)ta abrió una planilla de cálculo online llamada “el poroteo” (por la expresión “contar porotos”) para llevar la cuenta de los votos a favor y en contra del proyecto. También se actualizaban los números de posibles abstenciones, ausencias y de votos todavía indefinidos. La planilla era colaborativa, permitiendo aportar datos, pero estos debían estar referenciados a fuentes fiables. Solamente se modificaba la cuenta en base a información certera, evitando especulaciones fundadas en rumores.

Esto diferenció el trabajo de Economía Femini(s)ta del que realizaban medios y portales periodísticos tradicionales que sí incorporaban en sus cálculos información recogida mediante percepciones, rumores y versiones no comprobables. Así, demostró ser la herramienta más precisa durante toda la jornada, arrojando al final de la sesión los resultados más exactos. Con esto en mente, se hace necesario reflexionar con mayor profundidad sobre la cuestión del futuro del periodismo, que, según el discurso de algunos conglomerados de medios, está amenazado por las “fake news” y la desinformación diseminada en Internet. Sin embargo, como vemos en este ejemplo, Internet puede servir justamente para combatir la desinformación propagada por esos mismos grandes medios.

Cobertura colaborativa

Algunas de las imágenes más impactantes de esta jornada fueron creadas y difundidas por mediactivistas que organizaron la Cobertura Colaborativa #13J. Las coberturas colaborativas de fotografía, video y breves crónicas para redes sociales son desarrolladas por grupos que trabajan en red que vienen acompañando la ola de movilización feminista, así como los acontecimientos políticos y la agenda de defensa de derechos en América Latina. El antecedente más reciente fue la cobertura del Paro Internacional de Mujeres 2018, articulada desde la Internacional Feminista.

Estas coberturas se basan en metodologías de trabajo colaborativo y en red con capacidad para generar materiales de altísima calidad desde el lugar mismo de la acción. Lo que antes eran producciones “exclusivas” de los medios gráficos profesionales, hoy está al alcance de organizaciones sociales y colectivos de comunicación que gestionan la logística, los aspectos técnicos y la distribución de su propio trabajo.

Crédito de la foto: Cobertura Colaborativa #13J

Los resultados de las coberturas están especialmente pensados para su difusión en redes sociales, alcanzando miles de visualizaciones y compartidos en Twitter, Facebook e Instagram. Además, en muchos casos son respaldados en repositorios de cultura libre, como Wikimedia Commons o Internet Archive. Para ello, los colectivos utilizan en sus materiales licencias libres (Creative Commons Atribución o Creative Commons Atribución-CompartirIgual), permitiendo así las copias de preservación y difusión. Algunos ejemplos de estas coberturas colaborativas son las del Paro Internacional de Mujeres en Argentina y en Uruguay.

Otro ejemplo de cobertura fotográfica bajo licencias libres es el material producido en esta oportunidad por Prensa Obrera, que puede ser cargado en Wikimedia Commons, desde donde es posible la más amplia reutilización.

Wikidebate

La cuenta de Twitter de Wikimedia Argentina realizó un acompañamiento de todo el debate parlamentario con una simple acción: compartir enlaces a artículos de Wikipedia en español referidos a los contenidos de las intervenciones en la Cámara. Así, cada vez que en el debate se mencionaban conceptos como “vida”, “libertad”, “concepción”, o se hacía referencia a hechos históricos, leyes y tratados internacionales, se compartían los artículos enciclopédicos correspondientes. La idea era contextualizar un debate en el cual no faltaron afirmaciones dudosas e incluso disparatadas.

Plataformas de participación: incidencia parlamentaria en tiempo real y un epic fail de la “democracia digital”

Otra herramienta digital destacable, que permitió una participación directa en las movilizaciones, incluso a distancia, fue Activá el Congreso. La consigna era aumentar la presión social sobre las diputadas y diputados. Mediante filtros por distrito, posición o bloque, se podía buscar a cualquier representante para publicar una mención en Twitter pidiendo el apoyo al proyecto. De esta forma, conociendo a través de la herramienta del poroteo a quienes estaban hasta el momento indecisos/as, era posible intentar influir en su decisión. La herramienta en sí quizás no es tan novedosa, como oportuna y eficaz, en un escenario de múltiples presiones e incertidumbres, en el cual las redes sociales estaban siendo intensamente utilizadas como espacio de debate social.

Pero las herramientas digitales no son por sí mismas un factor democratizador del debate político. Esto se puede demostrar con el experimento fallido del diputado Facundo Garretón, quien desarrolló una plataforma basada en Democracy OS (un software de toma de decisiones creado por el Partido de la Red) para hacer una “consulta” a la gente y terminar de definir su posición. Con casi 15.000 personas participando, este diputado terminó declarando un supuesto “empate” de opiniones y optando por su ya conocida posición contra el proyecto de ley. Así, miles de personas fueron inducidas a registrarse en una plataforma virtual y dejar sus datos personales, para ver finalmente frustrada su expectativa de incidencia política.

En definitiva, en la jornada de la despenalización del aborto en Argentina, y más en general, en el movimiento feminista latinoamericano, vemos algunos ejemplos de una comunicación en red emancipadora que cuestiona las lógicas de los medios convencionales. Se utilizan estrategias de comunicación popular en combinación con herramientas digitales con el fin de lograr un alto impacto político desde afuera de las principales estructuras comunicacionales. No podemos decir que, gracias a una u otra de estas herramientas, se dio vuelta una votación parlamentaria. Lo que sí podemos decir es que las herramientas de información y comunicación que realmente empoderan son aquellas creaciones colectivas eficazmente articuladas con los debates políticos y las movilizaciones en las calles.

Publicado por Mariana Fossatti

2 comentarios

[…] vimos antes en este resumen de iniciativas entre el posperiodismo y el mediactivismo por el aborto legal, hecha por Ártica Centro Cultural Online, hay mucho que rescatar sobre el […]

[…] me cabe duda que hay una potencia enorme, pero no es suficiente. Pantalla adentro, miles de personas están trabajando para hacer nuestro […]

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