Cinco medidas sencillas para prevenir o aclarar problemas de plagio online

copy&paste

Imagen by superk8nyc en Flickr

Hace poco recibí una consulta de una ex-alumna de Ártica relatando la siguiente situación: “A mi hija y a otros artistas les subieron sus dibujos a una página apropiándose de ellos. No sabemos cómo actuar en estos casos. ¿Nos puedes sugerir por dónde empezar?”. Los trabajos habían sido reproducidos e incluso comercializados sin autorización, “apropiándose de ellos” sin hacer la debida atribución a la persona que los realizó. Esta situación suele ser angustiante, pero hay alternativas para verlo y resolverlo sin entrar en abrumadores conflictos legales que mayormente, los artistas, no estamos preparados para afrontar. El propósito de este post es proponer y discutir alternativas de acción frente a este tipo de “apropiaciones”. Propongo encarar la situación en tres pasos: establecer si se trata de un error de atribución, verificar si es un plagio y finalmente tomar las medidas adecuadas a cada caso.

 

¿Es un error de atribución?

En Internet es habitual que las imágenes se reutilicen y remezclen, y cuanto más popular sea un artista o una obra, más sucede. La cultura memética, con todo el interés que puede tener, nos ha ido acostumbrando a ignorar a veces un pilar de netiqueta básica: la atribución. Cuántas veces, para ilustrar un artículo, para tener una foto de perfil en las redes sociales, crear un poster, etc., simplemente nos apropiamos inocentemente de una imagen porque “está ahí”, porque la encontramos en Google Imágenes.

Esa metida de pata es muy común y pasa por dos cosas: mucha gente piensa, literalmente, que las imágenes son de Google Imágenes y que las puede usar sin problema. Y la segunda razón es que los autores raramente usan una firma o una pequeña marca de agua para que, al compartirse la imagen en otros sitios, ésta siga siendo identificada.

Otra situación habitual hoy en día es que se comparten muchas imágenes en Pinterest y servicios similares, que son geniales, pero que facilitan que las imágenes queden descontextualizadas del sitio original. Esto en mi opinión es altamente positivo y sirve para que las cosas circulen al ser compartidas, pero por esa razón es más importante ponerle una firmita o marca de agua, para que al momento de ser compartida, la imagen no pierda su referencia a un autor, si es que así lo deseamos.

Una vez que determinamos que esta “apropiación” puede ser un error de atribución, el primer paso es intentar comunicarse con la persona que reprodujo las obras para aclarar la situación. Aunque parezca mentira, esto funciona en muchísimos casos, por aquello de que “hablando se entiende la gente”. Se puede pedir o bien que las imágenes se retiren, o bien que se haga la debida mención a sus autores. Y esto último es, al menos, lo que yo más recomiendo, porque después de todo se trata de una buena publicidad que además reafirma la capacidad para compartir y expresarse libremente en la red. Las imágenes digitales son por default un objeto “copy-paste” y, mientras se atribuya correctamente la autoría, la compartición debería ser algo normal y permitido.

¿Esto puede entrar en contradicción con los intereses comerciales de un artista que desea vender sus fotos en Internet? Es posible, pero no necesariamente es así. Se puede tener perfectamente un portfolio de acceso libre y gratuito con fotos que tengan una marca de agua (discreta, por favor) y en calidad web, mientras que se pueden comercializar, por ejemplo, fotos sin marca de agua y en mayor calidad. Una vez más, la compartición de imágenes y de cualquier obra en la red no tiene por qué hacerse bajo el paradigma de “todos los derechos reservados” y hay un montón de opciones para hacer compatible la compartición y la venta, si es que estas dos actividades realmente compiten entre sí.

 

¿Es un plagio?

Como artista, a mí me encanta que compartan mis trabajos y soy consciente de que nunca sabré adónde va a ir a dar una imagen mía en la web.

Ahora bien, lo que sí es grave es que la imagen sea atribuida, a propósito y con conocimiento de causa, a otra persona. En ese caso, es igualmente recomendable intentar comunicarnos con los responsables pidiendo por las buenas que se rectifique la atribución o se retiren las imágenes. Si la imagen fue subida a algún servicio web como Flickr, Pinterest o DeviantART, también es posible el reclamo por infracción al derecho de autor. Muchos de estos sitios tienen un (controvertido, por cierto) mecanismo de respuesta llamado “notice and take down”, borrando, a solicitud de los titulares de los derechos de la obra, el material que ha sido copiado sin autorización después de, supuestamente Undecided, verificar que se trata realmente de una infracción.

De todas maneras, recomiendo siempre la vía de hablar directamente con quien pudo cometer el error, porque el mecanismo mencionado no es el más convincente en términos de justicia, ya que los reclamos por derecho de autor, en definitiva, y si no se consigue nada por las buenas, merecen un tratamiento judicial. O sea, al final de todo, es necesario que intervenga un juez. Y es mejor que así sea, porque si todo fuera rápido y automático, como muchos quieren que sea, estos mecanismos pueden ser usados, y lo son, para coartar la libertad de expresión y la libertad de compartir en Internet.

En definitiva, si realmente es un caso de infracción deliberada al derecho de autor, básicamente un plagio, al atribuirse el usuario la obra de otra persona, y si por las buenas esa persona no lo quiere reconocer, entonces la única vía es judicial. Ahí sí que me pierdo, porque nunca tuve que recurrir a un abogado por estos temas. Y la verdad es que no creo que valga la pena. Porque si lo que nos preocupa es que se sigan divulgando las imágenes en la web con una atribución equivocada, la mejor manera es hacer valer la atribución correcta por mecanismos más sociales, como algunos de los que veremos a continuación.

 

Cinco medidas sencillas para prevenir o aclarar problemas de plagio online

A continuación se proponen cinco medidas que cualquiera puede implementar fácilmente, de forma rápida y gratuita, para encarar la cuestión de posibles plagios. Se aplican a cualquier obra intelectual y a diversos medios (aunque con cierto énfasis en las imágenes, ya que esa fue la consulta original de nuestra alumna).

1 – No angustiarse / no temer. Compartir en libertad y sin miedos es bueno y trae satisfacciones. No temas al plagio y disfruta de las herramientas de que dispone Internet para publicar tu trabajo. Si aparecen copias no autorizadas, antes que nada no te angusties y sigue los consejos que se desarrollan a continuación. Es probable que no encuentres aquí soluciones totales ni blindajes y que en algunos momentos te frustres y no puedas controlar 100% la incidencia de estos problemas. En todo caso, si tu obra es copiada, tal vez eso hasta pueda ser tomado como un elogio. Los autores menos copiados son, en definitiva, los más desconocidos.

2 – Información completa. A veces, alguien que quiere usar la imagen es consciente de que tiene que hacer la atribución debida pero no encuentra suficiente información para hacerlo correctamente. De hecho, cuando yo uso imágenes con licencia CC y quiero atribuir a sus autores, muchas veces no encuentro otra identidad que su user name en Flickr o donde la haya subido. Por eso, es importante para los artistas hacerse cargo de dar toda la información necesaria en su sitio web y en sus perfiles para una correcta identificación de la autoría. Es decir, para obtener la atribución que nos interesa: puede ser el nombre real, una marca, un seudónimo o un nickname. Lo que importa es que aquellas señas de identidad que deseamos dar a conocer a través de nuestra obra sean fáciles de identificar. Asimismo, es recomendable colocar metadatos a las imágenes (título, autor, información de la licencia, etc), ya que la información de los metadatos viajará con cada copia.

3 –  Usar una firma o un logo (discreto, que no arruine la imagen), para que la imagen pueda ser compartida en cualquier tipo de servicio tipo Pinterest sin perder contexto. De esta forma, cuanto más se comparta y se haga conocido ese trabajo, más personas te conocerán a ti también.

4 – Licenciar y registrar los trabajos. Recomiendo seleccionar una licencia Creative Commons, una Licencia Arte Libre u otras licencias libres y abiertas, que, basadas en el reconocimiento del derecho de autor, no impiden el derecho a compartir. Una herramienta  complementaria y muy sencilla es Safe Creative (http://www.safecreative.org), un registro online internacional de todo tipo de obras intelectuales perfectamente compatible con las licencias ya mencionadas, que facilita tener un “respaldo” con la información de autoría.

5 – Documentar y comunicar. Ante un caso de plagio flagrante y, siempre y cuando no obtengamos una respuesta favorable de las personas involucradas, es recomendable escribir un post (en tu blog, en facebook, en una carta abierta, etc.) contando el caso, documentando que hay un error o falsedad de atribución y eventualmente denunciando la mala fe de estas personas. De esta forma, nuestros seguidores, amigos y/o compradores, conocerán el caso y sabrán a qué atenerse al encontrar los posibles “fakes” en la red.

Con estas cinco medidas bastaría para defender razonablemente nuestras creaciones en la web, compartiendo sin temor y contribuyendo a una cultura más libre y abierta.

6 Comentarios

  1. Gracias Jorge.

    Sí, le di una leída rápida al link de safecreative, y pude ver que es alternativa a INDAUTOR.

    No soy fan de balconear a la gente, pero dada la situación actual, y para evitar se siga propagando la mala netiqueta (o plagio directo), tendré que hacerlo aunque me vea “llorón”. Aunque no le temo a lo que me consideren, sino a el “poder” que tengan otro$, y hagan bailar al perro en mi contra. (ya he visto casos donde por orgullo y/o coraje, sobornan para voltear la moneda a su favor, aún sabiendo que hacen mal, sólo para perjudicar a aquél que esta en su derecho)

    Gracias por los consejos.

    Comentar
  2. Yo he pasado por lo mismo, y recientemente, ya he visto algunos de mis trabajos usándolos de forma lucrativa, y aún más, sin mencionarme como autor; aún cuando la licencia es (cc)BY-NC-SA. Y vaya que son empresas que tienen buena reputación y son grandes.

    ¿Qué puedo yo hacer ahí? Nada, pues ellos tienen el poder y el dinero. Soy yo, contra una empresa.
    Mucho menos podré hacer algo cuando no tengo papel que diga soy el autor legítimo. O sea, son imágenes subidas a sitios como flick y panoramio, y no les inscribí ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor.
    O sea, no tengo forma legal de pelear.

    Por lo que, y al ver otros blogs donde pasan por la misma problemática de los plagios de imágenes, estoy por decidir, además de poner como (CC)BY todas mis imágenes con su respectivo sello y firma, subirlas en resolución no mayor a los 800x600px.

    Así ya si me plagian, puede que no valga mucho la pena pelear mi atribución en caso de que haya negativas con quienes tomen mis imágenes.

    ¿Crees que podría ser buena idea lo de la resolución?

    Comentar
    • JeSe: los consejos que te podemos dar son los que mencionamos en el post. En cuanto al registro, SafeCreative es una opción más sencilla que el registro nacional de derecho de autor, y que te puede servir para casos futuros.
      Otra cosa que podés hacer es comunicar en tus redes los casos de falsedad de atribución, dirigiendo a tu público hacia las imágenes originalmente subidas por vos.
      Por último, la recomendación es que no te angusties. Más allá de que algunas veces puedan aparecer tus fotos sin la atribución correcta, lo más importante es que puedas desarrollar tu carrera y que la gente conozca tu trabajo. Para elllo es importante que puedas darte a conocer a través de tus redes y canales online.

      Comentar

Deja un comentario.

Avísame por correo electrónico si aparecen nuevos comentarios. También puedes suscribirte sin comentar.