El nuevo enfoque de las plataformas de escritura en la web

Hasta hace poco, en la web parecía haberse instalado la idea de que ya no era tan importante escribir. Que más importante era estar “en las redes”, en permanente contacto con el buzz informativo o la posibilidad de hacer nuevos contactos. También se instaló la idea de que nadie quiere leer mucho, porque con Twitter nos acostumbramos a los mensajes breves, con Facebook e Instagram a la viralización de las imágenes y con YouTube, al reinado del audiovisual. Escribir donde nadie te lee, o enfrascarse en conseguir lectores en lugar de “seguidores”, parecían hasta hace poco actitudes pasadas de moda. Ante ese panorama, los blogs empezaron a percibirse como algo obsoleto y decadente, además de difícil de crear y mantener. Pero todo tiene su vuelta de tuerca en la vida.

Nos dimos cuenta de que igual en Facebook nadie nos leía, porque la feroz “algoritmización” a la que nos somete esta plataforma nos impide salir de un círculo muy estrecho de contactos. Caímos en la cuenta de que el permanente scroll hasta encontrar algo interesante en Twitter a veces es una pérdida de tiempo que podríamos dedicar a leer un buen post, o a escribirlo. Empezamos a cansarnos del parloteo de las redes y de las corrientes virales y volvimos a anhelar contenido del bueno. Y a la vez, para mucha gente, la necesidad de escribir seguía latente. Es por eso que desde hace por lo menos un par de años las plataformas de escritura en la web tienen un nuevo enfoque, más práctico, minimalista y enfocado precisamente en leer y escribir sin distracciones.

 

La renovación de las plataformas

Existen muchas plataformas, pero hay algunas más conocidas y extendidas que han asumido este enfoque, ya sea de nacimiento, o como resultado de una renovación de lo que era el “blogging” tradicional.

Medium: quienes tienen usuario en Twitter o Facebook, rápidamente pueden crear un blog sencillo, extremadamente minimalista, en Medium. Todos los “mediums” son iguales, salvo por la foto de perfil y la imagen de portada. No hay barra lateral, ni widgets con banderitas o planetas girando que muestren el origen de las visitas. Más allá de este minimalismo radical, hay características a destacar: la posibilidad de hacer comentarios “al margen” del texto a partir de citas y no sólo al final, la excelente aplicación para móviles, y la reciente incorporación de las licencias Creative Commons para licenciar el contenido del blog.

Tumblr: esta plataforma no se enfoca tanto en la escritura, sino que enfatiza el compartir distintos tipos de contenido: textos, imágenes, videos, citas, enlaces. Una vez que elegimos qué queremos publicar, la herramienta se encarga de que la publicación salga perfecta, sin tener que pasar a un editor HTML ni configurar nada. Un blog de Tumblr puede llegar a ser tan complejo como el usuario quiera, pero comenzar a publicar es muy sencillo y directo.

Ghost: es una especie de WordPress más light, y de hecho es un fork (un derivado a partir del código fuente) de ese proyecto. Dado que WordPress evolucionó hacia una plataforma multipropósito bastante compleja, los impulsores de Ghost decidieron volver a los orígenes pero con premisas contemporáneas. Ghost es una herramienta open source, se puede descargar e instalar en un hosting propio, o usar el servicio de hosting que proveen sus desarrolladores, que es pago.

WordPress: pese a las críticas de ser un sistema muy complejo, WordPress también se está adaptando a la tendencia de publicación sencilla y enfoque minimalista. De hecho, el servicio de WordPress.com hoy en día nos invita directamente a escribir con una interfaz limpia y agradable sin pasar por el clásico escritorio de WordPress. Por ejemplo, para escribir en mi blog personal mariana.articaonline.com, puedo entrar a WordPress.com y publicar desde ahí, donde puedo optar también por cualquiera de mis otros sitios y blogs administrados con WordPress. Además, dispone de una interfaz de lectura sencilla para leer los posts de los blogs que uno sigue.

Pen.io: esta plataforma es poco conocida en relación a las demás, pero tiene un interesante diferencial: la posibilidad de publicar anónimamente. No se requiere tener una cuenta en Twitter, ni Facebook, ni siquiera un e-mail. El proceso es súper sencillo y por eso permite compartir ideas con el mundo en apenas unos segundos.

 

¿Qué tienen en común estas plataformas?

Ir al grano: directo a escribir sin más preámbulos que comenzar, en una forma muy similar a como se publica un post de Facebook y otras redes sociales. La necesidad de pensar en el diseño o de vérselas con widgets, plugins y otros elementos está prácticamente desterrada y ya nadie puede decir que no tiene un blog porque le resulta complicado crearlo y usarlo.

– Minimalismo: ya sea porque no hay opciones para personalizar el tema del blog (Medium), o porque se sigue la tendencia de elegir un tema minimalista enfocado únicamente en el contenido (estas opciones las tenemos en WordPress, Tumblr y Ghost), el ojo va al contenido, sin distracciones. Este minimalismo es parte de una estética elegante y clara, perfectamente adecuada para la lectura en móviles y tablets.

– Redes: estas nuevas plataformas adoptan la dinámica de las redes sociales en las que podemos seguir y ser seguidos por otros usuarios. Pero esta dinámica generalmente es posible sólo dentro de la plataforma, ya que casi siempre es necesario loguearse para participar. Es tal vez por esto que cada plataforma tiene sus propias “tribus”. Los amantes de los gif animados pueblan Tumblr, y los columnistas y poetas enderezan para Medium. WordPress es sin duda la plataforma más abierta en este sentido: no hay que ser usuario para dejar comentarios y en su “Lector” se puede seguir a blogs que no son de la plataforma.

– Volver a las conexiones inesperadas: al volver a centrarnos en el contenido y no tanto en los contactos, volvemos a descubrir el placer de leer cosas nuevas y retomamos el gusto de compartir lo que escribimos en un entorno que no es el de los amigos y conocidos (donde a veces nuestra escritura se ve afectada por aquello de “mejor no hablar de ciertas cosas”).

 

Conclusiones: nuevas plataformas de escritura vs. el viejo y querido blog

Blogs de los tradicionales siguen y seguirán existiendo. De hecho, bloggers consolidados no dejan sus blogs, sino que utilizan estas nuevas plataformas como canales complementarios. Para determinados usos es necesario contar con mucho más de lo que nos ofrecen las plataformas minimalistas, y sigue habiendo usuarios que requieren de una mayor personalización.

Hay características estándares de los blogs que son imprescindibles: los comentarios y el intercambio de enlaces vía pingbacks. Hay que contar con estas herramientas como opción por defecto, aunque luego no las utilices. Muchas de las nuevas plataformas vienen “afeitadas” de estas herramientas básicas. Por eso yo sigo prefiriendo WordPress pero intentando implementar este enfoque minimalista que me permite pensar mi blog personal como un cuaderno de notas y volver a lo “esencial” de la escritura.

Las características antedichas determinan la posibilidad de una real conversación distribuida, en lugar de una centralizada. Los comentarios deben estar abiertos a cualquier persona en la web, sin que se requiera tener una cuenta en la plataforma o en alguna red social. Los enlaces entre blogs -el hecho de que pueda responderle a un bloguero enlazando su post en mi post- son otra forma de conversar que no se debe perder, y que debe ser trans-plataforma.

La gran buena noticia con esta evolución de la escritura web, es que no se confirman los augurios según los cuales, unos pocos bloggers estrella y medios profesionales se dedicarían a escribir mientras que el resto de los usuarios solamente serían la audiencia pasiva que a lo sumo comenta o comparte. No estamos renunciando a nuestra escritura expresiva compartida con extraños para ser una mera masa de “followers” o “fans”. Ojalá que esta tendencia no quede encerrada en plataformas centralizadas y jardines vallados, y que continúe la conversación abierta a toda la web.

Por Carolyn Coles en Flickr

Por Carolyn Coles en Flickr

 

7 Comentarios

  1. Un post sumamente motivador y con mucha información como para estimular las ganas de seguir apostando por escribir contenidos en la web. Hace poco tiempo abrí otro blog con críticas de arte contemporáneo generado en mi ciudad Mar del Plata, el sitio se llama yelosui. Me encanta escribir y en caso de no conseguir lectores prefiero indagar en estrategias para alcanzar más audiencias, pero a veces alcanza con algunos lectores, en cultura buscar la viralidad me parece una perdida de tiempo. Siempre los leo, disfruto y aprendo con ustedes. Un abrazo

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  2. Magnífica información. Actualmente estoy interesada sólo en “tener un espacio personal para sistematizar ciertos pensamientos y llevar notas compartidas” y por eso agradezco mucho tu aporte. Ya estoy aburrida de los copiosos debates y cadenas de comentarios. Considero que leer lo que muchos escriben en el universo digital es una manera de escuchar el pensamiento actual y percatarse de cómo va la vida; no le doy mucha importancia a los comentarios del público a menos que vaya a comprar un producto o usar algún servicio. Para debatir las ideas sigo siendo conservadora y eso me gusta hacerlo en vivo y directo con los amigos, degustando unas buenas tapas. Saludos

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    • Hola Bárbara!
      A mi me gusta pensar cuál es la mejor forma de integrar los debates en mis medios digitales. A veces uno se engancha en Twitter o Facebook en polémicas sin sentido, pero otra veces de esas polémicas se pueden tomar apuntes para un buen post, en el que sistematizás argumentos y tenés oportunidad de explicar mejor una postura. Muchas veces voy del debate en redes al post en el blog, después de un tiempo más o menos largo de reflexión, para tratar de quedarme con lo que decanta dentro mío después de intercambiar comentarios. En algunos casos, eso ha vuelto a desencadenar debates, pero ya posicionada en un lugar menos impulsivo y más sólido, donde termino teniendo conversaciones de mayor calidad. Saludos!

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  3. Gracias por este post tan interesante. Lo cierto es que no conocía algunas de las plataformas que menciona y me parece curiosa esa idea de volver a escribir. Sin embargo, qué capacidad tienen estas herramientas para generar interacción y debate. Al final, creo que, por muy minimalistas que seamos, seguimos hablando más que escuchamos -¡yo la primera!- y eso me hace pensar mucho en miles de posts perdidos en internet que nadie leerá jamás…

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    • Gracias Isabel por tu comentario!

      Muchas de estas plataformas, particularmente WordPress y Medium, con este nuevo enfoque, han incorporado características de las redes sociales, como tener una timeline para ver las actualizaciones de tus contactos, seguir y tener seguidores, marcar con un corazón, una estrella o un “me gusta” los posts, etc. Entonces, uno se siente quizás más en compañía en este viaje de escribir. Pero todo depende de una actitud interactiva de partida. Si no me conecto, no leo, no comparto ni comento otros blogs, difícilmente entre en conversación con otros autores. Ahora bien, esa es una opción, y quizás a mucha gente le gusta simplemente expresarse y quizás conectar de forma más azarosa con lectores desconocidos del futuro, o al menos tener un espacio personal para sistematizar ciertos pensamientos y llevar notas compartidas, sin mayores ambiciones. Si hay un proceso permanente de acumulación y de construcción de pensamiento, escribir y hacer público lo escrito siempre va a tener un sentido, ya sea más personal, ya sea más colectivo.

      ¡Saludos!

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