La cultura libre como una historia de la resistencia antipropiedad

Detalle de la tapa del libro A cultura é livre, de Leo Foletto. Imagen por Rodrigo Corrêa, bajo licencia CC BY-SA.

La semana pasada, en el Congreso Global de la Propiedad Intelectual y el Interés Público, se presentó el libro A Cultura é livre: Uma história da resistência antipropriedade, escrito por Leonardo Foletto. El libro, publicado hace algunos meses con un prefacio de Gilberto Gil, aparece en un momento interesante. Por un lado, estamos en una época donde el concepto de “cultura libre” ya no está de moda y en que la discusión sobre la propiedad intelectual dejó de estar en primer plano en los debates sobre internet. Pero quizás justamente por eso, se trata de un momento propicio para tomar distancia e historizar el movimiento con el fin de comprenderlo.

Nadie mejor para esta tarea que Leo Foletto, impulsor de BaixaCultura y activista destacado del movimiento de cultura libre en Brasil desde hace más de una década, quien, a la vez, es un periodista y comunicador capaz de narrar la historia de una manera accesible y eficaz, sin por eso perder de vista la complejidad de lo que está contando. Esta es la razón por la que A cultura é livre es un texto importante tanto para quienes formamos parte del movimiento de cultura libre como para quienes buscan tener una primera aproximación.

El eje que articula la trama se puede adivinar en el subtítulo: “Una historia de la resistencia antipropiedad”. Efectivamente, estamos ante una historia de las formas de resistencia al cercamiento de la cultura desde mucho antes de que el concepto de cultura libre surgiera. El libro comienza con el panorama de una cultura principalmente oral en Grecia, pasando por Roma y la Europa medieval, para luego acompañar el desarrollo de los conflictos en torno a la circulación de la cultura en el Renacimiento, la Revolución Industrial y el siglo XX, hasta llegar a nuestros días. Además, hace un repaso de las instituciones y conceptos que regularon y regulan la difusión de la cultura en las principales tradiciones no occidentales, incluyendo las de África subsahariana, China y las culturas de los pueblos originarios de América. El libro tiene la riqueza de incluir estas perspectivas no occidentales en la discusión, así como de traer tradiciones del pensamiento feminista y anticapitalista (los comunes, el autonomismo) que se conectan con la cultura libre aunque no son lo mismo.

El resultado es un panorama histórico amplio con una perspectiva geográfica diversa. El análisis parte de los cambios técnicos y productivos que impactaron sobre la circulación de la cultura en distintas épocas y lugares. Sobre esos cambios se articula una historia de las leyes e instituciones que instauraron paulatinamente la propiedad privada de la cultura. Pero las leyes e instituciones mencionadas alumbraron consigo las formas más diversas de resistencia a esa propiedad privada, que se reflejan en discusiones intelectuales, en prácticas disidentes (“piratas”), así como en batallas políticas y legales.

Internet y las tecnologías digitales dieron un marco al episodio más reciente de esta historia que, de alguna manera, reedita conflictos anteriores pero a una escala mayor y en un mundo globalizado. El activismo por la cultura libre fue, en este contexto, una expresión de un fenómeno más amplio: una verdadera rebelión de masas contra la propiedad intelectual en Internet. Tras una modesta adaptación de la industria a las nuevas prácticas culturales, el crecimiento de los servicios de streaming logró atenuar parcialmente el conflicto, disimulando un equilibrio inestable que se resuelve en conflictos abruptos recurrentes (bajas de sitios web, causas penales, protestas frente a leyes crecientemente privatizadoras como la directiva europea de copyright) y en un malestar social continuo, de baja intensidad, frente a los problemas causados por los filtros de contenidos y por otras formas de censura masiva utilizadas por las principales plataformas.

La integración de las prácticas de compartir cultura dentro de las plataformas de redes sociales también llevó, en los últimos años, a nuevos conflictos generados por modelos de negocios basados en la vulneración de la privacidad y en la manipulación de los discursos. El libro deja planteados estos nuevos desafíos que reclaman una visión más abarcadora del sistema socio-económico-político para poder ser comprendidos.

Es que lo que expresó el movimiento de la cultura libre no fue simplemente una moda o una tecnoutopía libertaria, sino que fue la dimensión cultural de un conjunto de contradicciones del sistema capitalista en un momento en que, por un lado, el desarrollo de las fuerzas productivas comenzó a hacer posible un acceso y una participación más amplios en la cultura, y por otro lado, la propiedad privada se mostró a los ojos de millones de personas como una barrera absurda para el acceso a las manifestaciones culturales. El libro nos muestra cómo buena parte de los discursos recientes sobre la cultura libre se quedaron a mitad de camino en esta necesaria crítica radical al capitalismo, perdiendo capacidad explicativa y potencia para la acción. La respuesta a esto, según nos propone Leo Foletto, está en la articulación de la cultura libre con un movimiento más amplio, que comprenda las desigualdades en el campo de la cultura en relación con otras desigualdades, y que incluya perspectivas diversas para confluir en una acción anticapitalista emancipadora.

El libro A Cultura é livre: Uma história da resistência antipropriedade está disponible para descargarlo y compartirlo bajo una licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual y será traducido del portugués al castellano en los próximos meses.

Pueden ver la grabación de la presentación del libro realizada la semana pasada junto a Leo y a Yamanik Cholotío en el Global Congress, donde comentamos el libro y conversamos sobre las perspectivas de la cultura libre en América Latina.

Publicado por Jorge Gemetto

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