Herramientas para crear bibliotecas digitales

Imagen por geralt en Pixabay bajo CC0.

Una biblioteca o colección digital puede ser simplemente un listado de obras agrupadas en una página web siguiendo algún orden simple, por ejemplo el alfabético, como en el caso de la biblioteca de cultura digital que tenemos en Ártica (Actualización: el 20/1/2017 lanzamos la nueva biblioteca digital de Ártica, basada en el software Omeka, que permite realizar búsquedas y navegar las obras de manera integral). Pero cuando la biblioteca crece por encima de determinado umbral, que se encuentra en los cientos de ítems, un simple listado ya deja de satisfacer las necesidades de los usuarios a la hora de encontrar obras de su interés, y asimismo se vuelve muy difícil de gestionar.

Las colecciones digitales voluminosas se gestionan mediante sistemas informáticos denominados “repositorios digitales” que permiten almacenar, ordenar, catalogar, poner a disposición del público y encontrar los objetos digitales. Mediante este sistema, los archivos digitales se cargan desde una interfaz web una única vez, son adjudicados a colecciones, se les agrega la información y los metadatos correspondientes y se publican. Así, cada obra tendrá una única URL. Asimismo, la obra quedará asociada a distintas categorías de información, como autor, año, género, colección, etc. Los repositorios por lo general incorporan uno o más sistemas estándar para asignar metadatos (como por ejemplo Dublin Core), por lo que no hace falta crear desde cero un sistema de catalogación propio. Continuar leyendo

Manteniendo la cultura viva: buenas prácticas para el dominio público

El dominio público es el acervo de obras intelectuales que ya no tienen restricciones por derechos exclusivos. Son obras que, sin dejar de ser reconocidos sus autores, pueden ser usadas de las más diversas formas por cualquier persona. Recordemos que los derechos de autor tienen una duración limitada en el tiempo porque no constituyen un derecho de propiedad, sino que son un monopolio, sobre todo de carácter comercial, garantizado por el Estado. Pero solamente por un tiempo, tras el cual la obra tiene que liberarse para formar parte del patrimonio común. Continuar leyendo