¿Qué podemos aprender todos de las comunidades de intercambio de archivos?

 Photo Credit: RocketRaccoon via Compfight cc
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En un post reciente hablamos sobre las comunidades autoorganizadas de usuarios que agregan valor a la cultura. Mencionamos comunidades de digitalización y preservación de obras, recomendación e intercambio, divulgación de géneros poco conocidos, maquetación, traducción y otras tareas.

Un rasgo común de muchas de estas comunidades es que se organizan en torno a necesidades culturales. Preservación, acceso, difusión y distribución a precios razonables son tareas que no siempre el mercado realiza satisfactoriamente. Más aun, las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos se ven limitados en su capacidad de dar respuesta a estas necesidades por las restricciones de propiedad intelectual.

Muchas de estas comunidades, en cambio, deciden llevar adelante su tarea en clara contradicción con las leyes de propiedad intelectual. Esto no significa que no tengan una ética ni normas muy específicas. Bodó Balázs, un investigador húngaro de la Universidad de Budapest, se dedicó a investigar las comunidades cerradas de intercambio de archivos, para conocer las reglas que se autoimponen estas comunidades.

En su artículo académico «Set the Fox to Watch the Geese: Voluntary IP Regimes in Piratical File-Sharing Communities», Balázs distingue entre las redes de intercambio abiertas y cerradas. Entre las primeras está The Pirate Bay. Entre las segundas hay una cantidad desconocida de comunidades en las sombras que, no obstante, en conjunto concentran una actividad mayor que las redes abiertas. La naturaleza cerrada de estas comunidades es en muchos casos una respuesta a la persecución legal que sufren.

Durante su investigación, Balázs encontró que la mayoría de las comunidades cerradas son espacios altamente regulados. Veremos algunas de estas reglas, de acuerdo a la función que cumplen, para finalmente esbozar qué podemos aprender de ellas en el trabajo de mediación cultural:

1) Construyendo la biblioteca total

Un primer conjunto de reglas tiene como objetivo que la mayor cantidad de recursos de una colección determinada se encuentren disponibles para la comunidad. El tipo de colección, por supuesto, puede ser muy variado. Puede ir desde cómics japoneses hasta música uruguaya, pasando por cine indie o literatura de género.

Para lograr que los recursos estén efectivamente disponibles, las redes de intercambio cerradas suelen premiar a los usuarios que más comparten y/o aplicar penalizaciones a los usuarios que menos comparten. En las redes P2P, cuando todos los usuarios buscan descargar y nadie se dispone a compartir los archivos, los recursos se vuelven menos accesibles. Teniendo esto en cuenta, muchas redes de torrents incorporan un medidor del “ratio” de intercambio. Las personas que descargan menos de lo que comparten son advertidas, penalizadas y hasta expulsadas de la comunidad. También existen comunidades que incorporan sistemas de puntaje, estrellas y otros mecanismos de reputación.

Además, muchas comunidades fomentan el intercambio de los materiales «olvidados» o de nicho, es decir aquellas obras que no son mainstream y que por lo tanto requieren de un esfuerzo especial de difusión. Lo hacen otorgando premios (como por ejemplo subir el ratio) a los usuarios que los comparten. Así se genera una especie de mercado P2P con los incentivos necesarios para que la colección sea lo más vasta posible y se encuentre siempre accesible, incluso en el caso de contenidos poco conocidos.

2) Calidad asegurada

Las comunidades de usuarios de cultura por lo general desarrollan también otro grupo de reglas y acciones enfocadas a que la gente de la comunidad suba la mayor cantidad de materiales, con la mayor calidad posible. Algunas de estas medidas incluyen:

a) Guías detalladas para la digitalización de materiales y manuales de las herramientas más utilizadas.
b) Foros dedicados a resolver dudas técnicas a los digitalizadores nóveles.
c) Establecimiento de estándares de calidad para los aportes que se admiten en la colección.
d) Filtrado y eliminación de los aportes que no cumplen con los estándares.

Estos cuatro mecanismos están interrelacionados, de manera que un miembro cuyo aporte fue rechazado, puede pedir ayuda en un foro para mejorar la calidad de su aporte y volver a subirlo.

3) Fortaleciendo la comunidad

El factor principal para asegurar la supervivencia a largo plazo del conjunto de recursos comunes disponibles es que exista una comunidad sólida detrás del proyecto. Esto incluye que la comunidad que sustenta los recursos esté bien organizada y que sus miembros estén involucrados y trabajen de la manera más eficiente.

Balázs identifica a las redes de intercambio como ejemplos característicos de los sistemas de propiedad comunales exitosos que describe Elinor Ostrom.

Los foros y otros canales de comunicación (grupos, listas de correo, canales IRC, etc) son las infraestructuras donde se desarrollan las comunidades y donde se negocian sus reglas. Al mismo tiempo, estos espacios de comunicación brindan un sentimiento de pertenencia y una identidad colectiva a los miembros de la comunidad. Y no menos importante, proveen un marco ético que sirve para legitimar las acciones de los participantes y para comprender las relaciones de producción y consumo cultural.

La descripción de Balázs está enfocada en redes de torrents cerradas en Europa. Balázs dice que muchas de estas reglas no se aplican en las redes abiertas como The Pirate Bay, donde hay menos interacción y donde la mayoría de los usuarios son simples consumidores.

Sin embargo, en el mundo de habla hispana encontramos varias comunidades semi-abiertas o abiertas que incluyen muchos de los principios descriptos por Balázs. En estas comunidades semi-abiertas, suele haber una estructura en dos partes: la página de inicio, que presenta la colección y facilita un buscador para todo público, y detrás de ella un área de trabajo y discusión con usuarios que se organizan a través de foros y documentos.

Probablemente la diferencia que encontramos en las comunidades hispanoamericanas se debe a que en el mundo de habla hispana la persecución a las infracciones de propiedad intelectual no es tan dura como en Europa, lo cual permite que las actividades de las comunidades sean más visibles que en el contexto europeo. En cualquier caso, los ejemplos de las comunidades en español enseñan que no es la naturaleza cerrada de la comunidad lo que favorece el éxito, sino más bien la existencia de reglas creadas por la misma comunidad para proteger el bien común, y la interacción fluida en foros o infraestructuras equivalentes.

Estas conclusiones pueden ser interesantes no solo para las comunidades de intercambio de archivos, sino para quienes estamos preocupados por la sustentabilidad de todo tipo de comunidades culturales online. La investigación demuestra que el sano crecimiento y sostenimiento en el tiempo de estas comunidades no es un asunto que se pueda dejar al azar. No sucede automáticamente si no estamos atentos a lo que une a nuestra comunidad, y esto es cultivar entre todos un bien o un objetivo común. Partir de una ética común, unas reglas previamente acordadas y contar con un equipo de usuarios organizados son elementos que fortalecerán a la comunidad.


Comentarios

3 respuestas a «¿Qué podemos aprender todos de las comunidades de intercambio de archivos?»

  1. […] Ártica Online, Jorge Gemetto blogs [es] about file sharing communities and what we can learn from […]

  2. Avatar de NaBUru38
    NaBUru38

    Hola, me cuesta leer los artículos con tanto texto en negrita. Me encandilan.

    1. Avatar de Jorge Gemetto
      Jorge Gemetto

      Naburu: con las negritas buscamos destacar las ideas fuerza de los textos, así los lectores pueden ubicarlas en una lectura rápida. Pero es cierto que a veces se nos puede ir un poco la mano 🙂 Vamos a tener en cuenta el comentario para cuidarnos de no abusar de este tipo de resaltados. Abrazo!

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