Entrevista en Punto Abierto: “Todo intento de apropiación privada del conocimiento termina siendo algo artificial y autoritario”

portada Ártica

* La siguiente es una entrevista que nos realizó Andrea Kropman para el blog de la cooperativa de comunicación, tecnología y diseño Punto Abierto, publicada el 14 de enero. La entrevista se centra en el trabajo de Ártica, la cultura en Internet, las comunidades culturales online y otros temas.

Llegamos a Ártica ya hace años a través del FCForum y, además, participamos como lectoras en la primera edición del curso “Arte y cultura en circulación: introducción al derecho de autor y licencias libres”. En muchas de las charlas que imparte presencialmente, el equipo Ártica promueve la cultura y licencias libres, planteando las posibilidades de cambio y construcción de nuevos paradigmas en la era digital. En Internet, las iniciativas que promueven el intercambio y acceso al conocimiento y la información siguen una criterio ético basado en la libertad de compartir, informarse y circular, derechos humanos que ya mencionó en nuestro anterior post  la ONG Derechos Digitales.

Como cooperativa promovemos otros modelos económicos y, del mismo modo, promovemos los proyectos e iniciativas que hacen de Internet un lugar habitable y que favorece el desarrollo cultural y social de las personas. Por ello queremos compartir iniciativas tan enriquecedoras y su enorme potencial social.  Entrevistamos a Ártica a través de  correo electrónico, aunque tuvimos el gusto de verlas hace poquito en la presentación de proyectos de Creative Commons Uruguay. Estas fueron sus respuestas.

Punto Abierto: Cuéntanos en qué consiste y cómo funciona un “centro cultural online” como es Ártica.

Ártica: Consideramos que la red no es únicamente un espacio para “comunicar” o “dar a conocer”, sino que también es un espacio para hacer. Es por eso que impulsamos actividades culturales como cursos y talleres online, conferencias, debates, intercambios y todo tipo de acción cultural en red. Además, consideramos que cosas como recopilar enlaces y organizarlos en una biblioteca digital, analizar escenas de una película en una videoconferencia o intercambiar enlaces entre blogs para generar debate, son actividades culturales. Nos interesa que sean entendidas así, y por eso promovemos el concepto de “centro cultural online”.

artica_centro_cultural_onlinePA: Ártica es muy conocida en España no sólo por sus cursos, sino también por su actividad en redes sociales, en las que comparten artículos muy completos sobre la democratización de la cultura. ¿Podría ser la comunicación uno de los pilares del “software cultural”?

Á: En el mismo sentido de lo que decíamos anteriormente: las redes no se agotan en el uso que les puedes dar para hacer difusión. Se pueden usar como medio de acción y transformación en articulación con otros medios. Y son las mismas acciones sobre la realidad las que tienen una enorme capacidad de comunicar ideas y valores.

PA: ¿Cómo funciona un software cultural y en qué está programado?

Á: Es una idea que tomamos del libro Compartiendo Capital, del colectivo del mismo nombre residente en Rosario, Argentina. La idea tiene que ver con una nueva programación, con herramientas de acción y transformación, pero no a partir de código binario, sino de prácticas sociales que permiten escribir nuevos códigos de intercambio y cooperación. En ese código cultural que se está escribiendo actualmente nosotros creemos que la libertad, la apertura y la cooperación social amplia están cambiando la forma de producir y distribuir obras culturales. Es decir, esas son las prácticas sociales, el “software” que hoy produce la cultura que llamamos contemporánea.

Al decir que Ártica es un “software cultural” quisimos decir que no íbamos a crear una nueva app o una nueva plataforma de software, sino que nosotros íbamos a adoptar prácticas de libertad, apertura y cooperación en nuestras actividades y que íbamos a compartir ese código con la comunidad.

PA: Ártica cubre tres áreas: conocimiento, educación y cultura, y las ofrecen de forma accesible, democrática y libre, según los textos colgados en la web. ¿Por qué y cómo llegaron a poner en valor algo que en el mercado, comúnmente, se desvaloriza y/o privatiza?

Á: Conocimiento, educación y cultura no son cosas que haga falta poner en valor. Son cosas de por sí extremadamente valiosas socialmente. Lo que sucede es que son tipos de bienes difíciles de monetizar en el mercado porque no son fácilmente apropiables. Todo intento de apropiación privada del conocimiento termina siendo algo artificial y bastante autoritario. Nosotros no queremos seguir ese camino y por eso nos propusimos buscar otros modelos. Creemos que la libre circulación de nuestra producción nos beneficia de forma indirecta pero palpable. La visibilidad que nos dan las publicaciones y cursos gratuitos se traduce en oportunidades de trabajo y proyectos, y en la atracción de alumnos que están dispuestos a pagar por una tutoría personalizada en la que podemos brindarles toda nuestra atención. Preferimos ser recompensados por nuestro trabajo en procesos de aprendizaje, investigación y creación. Entendemos que así nos va mejor económicamente, y lo vemos mucho más justo.

PA: Ártica es una comunidad online muy potente. ¿Cómo generaron esa red? ¿Por qué es importante centrarse en crearla y cuáles son los resultados de contar con ella?

Á: Más que ser una comunidad, formamos parte de varias comunidades, algunas más cercanas, otras más lejanas, pero todas ellas formando parte de un entorno sin el cual el proyecto no existiría. Todo proyecto cultural tiene que hacer el esfuerzo por insertarse en las comunidades en las que encaja por vocación, a partir de objetivos y valores compartidos con otros. Evidentemente, los medios digitales nos han facilitado esa inserción comunitaria y por eso los utilizamos de manera intensiva. Y no nos referimos solamente a las redes sociales, como Twitter, sino también a nuestro blog, donde los comentarios y sobre todo los enlaces con otros blogs, abren una rica interacción.

PA: Actualmente, ¿cuántas personas integran el proyecto y cuál es la dedicación o función de cada una?

Á: El equipo coordinador lo integramos Jorge Gemetto y Mariana Fossatti, desde Uruguay, que tenemos una dedicación full time. Además, participan de manera asociativa un equipo de personas de distintos lugares del mundo que colaboran en proyectos y cursos puntuales en Ártica como plataforma. En conjunto con Pilar DM y Jose Barcia, de España, realizamos nuestras actividades en el área de gestión cultural en Internet. Yamandú Cuevas asesora en proyectos y brinda la clínica online de artes visuales. También colaboran otras personas en el área de literatura, patrimonio, cine, etc.

PA: En los últimos años ha habido un boom de la formación online. ¿Cómo lo viven en Ártica? ¿Cuál creen que es la tendencia para el futuro?

Á: El “boom” de la educación online viene siendo anunciado desde hace mucho, así que hay que relativizarlo. Como todos los sectores que se desarrollan en el espacio digital, la formación online crece y es cada vez más reconocida, lo que va a facilitar que cada vez más docentes, alumnos e instituciones incluyan tecnologías en el aprendizaje. Pero esto también implica grandes desafíos. No se trata simplemente de incorporar tecnología, sino sobre todo de decidir desde qué paradigma lo hacemos y cómo. La formación online puede hacerse con software libre o privativo, de forma centralizada o distribuida, de manera colaborativa y horizontal o con distintos grados de control jerárquico, con materiales libres y abiertos, o cerrados. La tendencia es que cada vez haya más herramientas y plataformas para compartir conocimiento y realizar trabajo colaborativo, por lo que se vuelven relevantes no sólo los contenidos y los profesores, sino también cada vez más los pares, los compañeros de aprendizaje, las conexiones que logramos y la red que tejemos. A esto último apuntamos nosotros en nuestros cursos y talleres online.

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