Lectura social

La lectura social o colaborativa es una práctica que existe desde siempre, pero que cobra especial relevancia con la digitalización de los textos y la popularización de los e-readers. En esencia, la lectura social consiste en compartir recomendaciones, citas, notas, apuntes, comentarios y subrayados de libros con otras personas. Lo que antes se realizaba en encuentros con amigos o en lecturas públicas, ahora se puede hacer en cualquier momento por Internet y se amplía para incluir a lectores que no conocemos o incluso al propio autor de la obra.

Las posibilidades que permite en teoría la lectura social son enormes y solo hace falta usar nuestra imaginación para ver en qué casos nos puede resultar útil e interesante: obtener recomendaciones de comunidades de lectores, enviar comentarios en tiempo real sobre textos escritos por amigos, compartir automáticamente subrayados y un largo etcétera.

Por supuesto, la lectura social no solo se aplica a la literatura. Es especialmente útil para los ámbitos de la investigación, el periodismo y la educación, entre otros. Pensemos, por ejemplo, en un docente que realiza anotaciones a un material de estudio y las comparte con todos los estudiantes, o en personas que preparan un examen y comparten ideas clave, notas y subrayados.

Hay muchos servicios y dispositivos que permiten actualmente la lectura social. Algunos de ellos son:

Scribd, una biblioteca colaborativa que nos anima a subir contenido escrito a Internet, compartirlo en las redes sociales e incrustarlo en sitios web, hacer comentarios acerca de los libros, reunir colecciones y seguir a usuarios.

Google Docs, aparte de ser un procesador de textos online que permite la herramienta de escritura colaborativa, puede configurarse para generar experiencias de lectura social. Por ejemplo, cuando un documento se hace “Público en la web”, habilitando los comentarios y compartiendo el enlace con otros co-lectores.

Bookglutton es un servicio que permite formar grupos de lectura a partir de libros clásicos y contemporáneos y de materiales subidos por los propios usuarios. A diferencia de los servicios anteriores, utiliza el formato epub, transferible a e-readers. Está pensado para que podamos hacer anotaciones colaborativas en cada párrafo del texto. Los comentarios son visibles para todos los participantes en el grupo, quienes luego pueden bajar el archivo comentado a sus propios dispositivos.

Entrelectores, por su parte, es una red social de recomendaciones de libros concebida bajo la idea de que otros lectores con quienes compartimos lecturas pueden ayudarnos a encontrar nuevos libros de nuestro interés. Tiene la ventaja de que es una red de lectura enteramente en español.

Copia es un software para PCs y tabletas que sirve para administrar la biblioteca propia, hacer notas y subrayados y compartirlos con amigos que tengan el mismo software.

24symbols, una plataforma para leer libros en Internet pagando una suscripción mensual, da la posibilidad de compartir citas en las principales redes sociales y conocer los libros favoritos de nuestros amigos.

Los dispositivos Kindle también permiten compartir en las redes sociales pasajes de los libros que estamos leyendo, aunque sólo de los libros comprados a Amazon.

Más completo, Kobo Pulse es un software para dispositivos móviles (ojo, no para todos) que, además de la opción de compartir citas y comentarios en las redes sociales, nos muestra en tiempo real si ha habido conversaciones sobre el pasaje de texto que estamos leyendo.

A pesar de la enorme potencialidad que tiene la práctica de la lectura social, esta se enfrenta, en la actualidad, a un gran problema: la pesadilla de los dispositivos, plataformas y formatos cerrados e incompatibles entre sí. Lamentablemente, empresas como Amazon, Apple y muchas otras deciden parcelar el conocimiento y limitar deliberadamente las funciones de sus equipos para mantener el control y buscar el monopolio sobre el negocio de los libros.

Por esta razón, si bien la tecnología actual está en condiciones de ofrecer experiencias de lectura social muy avanzadas para cualquier texto, en los hechos esto todavía no sucede. En Ártica siempre recomendamos estar atentos a las opciones abiertas y compatibles. En el caso de la lectura social, recomendamos los dispositivos que permiten leer libros en formato epub que no utilizan DRM y que no limitan la funcionalidad de lectura social para los libros no adquiridos en sus tiendas.

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