
No debe haber muchos cineastas a los que los productores le hayan partido su película en dos partes con fines comerciales. Tarantino puede que sea el único al que le pasó esto dos veces seguidas. La primera fue con Kill Bill; la segunda con Grindhouse, un proyecto conjunto que QT tenía con su colega y amigo Robert Rodriguez. Inicialmente la idea era que cada realizador hiciera un largometraje y que los mismos fueran exhibidos como una función en continuado, separando ambas películas con falsos trailers (o sea, adelantos de películas que nunca iban a existir) dirigidos por Rob Zombie, Eli Roth, Edgar Wright, Jason Eisener y el propio Rodriguez (cuyo falso trailer de Machete terminó derivando realmente en una película, al igual que Hobo with a Shotgun, que derivaría en un excelente film de Eisener con Rutger Hauer). La intención con Grindhouse era homenajear a las películas exploitation que se exhibían mucho en los ’70 y ’80, films que se daban en continuado, en una mala calidad de imagen (solían ser copias muy usadas y maltratadas), en lugares que no se caracterizaban por su organización y limpieza (a veces eran autocines) y que con el tiempo se conocieron en Estados Unidos como «Grindhouse». (más…)











