Radiohead publicó su nuevo disco «The King of Limbs» de manera independiente
Ayer viernes 18 de febrero Radiohead puso a la venta su nuevo disco, «The King of Limbs«. Los amantes de la música tenemos un motivo de alegría. Además, lo interesante del lanzamiento es que la banda de rock más importante de Inglaterra decidió poner a la venta el álbum a través de su sitio web, sin intermediación de sellos discográficos. (más…)
Las bibliotecas ganan valor social cuando son 2.0 – Imagen: Ozyman
La inteligencia colectiva es una forma de inteligencia que surge de la colaboración de muchos individuos. La colaboración existe desde siempre, pero con Internet y la web 2.0 se ve especialmente potenciada. Los medios y servicios sociales permiten no sólo el intercambio de materiales, sino también la discusión pública y la creación colectiva. Los consumidores pasan a ser también creadores.
Compartimos un pequeño highlight de la entrevista a Vito Campanelli en Revista Ñ sobre la estética de la web y cómo ha cambiado el concepto de belleza. En este extracto habla sobre cultura remix:
Los individuos se ven obligados a pensar en términos de post-producción y remezcla, para poder hacer frente a la sobrecarga de información digital con la que se encuentran todos los días. Si la cultura siempre ha evolucionado a través de la variación, selección y repetición, habitamos la cultura remix por excelencia, sobre todo si se tiene en cuenta la simplicidad y la velocidad de las rutinas computarizadas del cut & paste (cortar y pegar), lo intuitivo del Photoshop o el After Effects. Como sostiene Lev Manovich: el software moderno dio vida a un escenario en el que las operaciones de selección, construcción, edición y publicación de datos se facilitaron a tal punto que se puede prever una etapa de “remezcla total” en la que todo puede mezclarse con todo el resto.
Vía la revista digital Elniuton.com, conocemos y compartimos el proyecto Derivart, un colectivo de artistas que, desde Barcelona, explora la intersección entre arte, tecnología y sociedad. El proyecto se vale de las herramientas colaborativas de la web 2.0, la visualización de datos, la performance y los videojuegos, para crear obras que al mismo tiempo son procesos críticos del mundo financiero global.
Acceso, manipulación e interacción, claves de una nueva cultura
Manipulación fotográfica «estilo Warhol» creada y compartida bajo licencia CC por un usuario de Flickr para crear un retrato de su mascota. «Biggelow the SharPei – POP ART!» by Biggelow Bear Bags en Flickr. CC BY NC SA.
La tecnología digital y las comunicaciones en línea a nivel global constituyen una revolución en la circulación de la cultura y los objetos simbólicos que la constituyen. Siempre hubo reproducción y circulación de obras de arte. Continuamente, a través de redes más o menos explícitas, se trasladaron objetos simbólicos contenidos en obras de arte, que facilitaron que autores, instituciones, mercados y públicos entraran en contacto, intercambiaran ideas, extendieran influencias y se hibridaran en otras culturas, en distintos tiempos y espacios. Pero nunca como en esta época se había experimentado esta circulación como una transformación radical que llega a cuestionar la idea misma de autor, obra, mercado y público.
VIP Art Fair fue publicitada como la «primera feria virtual de arte del mundo» y quizás lo es para el contexto en el que se realizó: ciento treinta y nueve importantes galerías de arte contemporáneo que en su mayoría no visualizaban la web tan siquiera como vidriera y menos aún como espacio interactivo, rico en experiencias y posibilidades de interacción.
Art game «Lumiere and Nycteris» desarrollado por Martín González.
Probablemente muchos de quienes hemos tenido afición a los video juegos nos preguntamos en algún momento qué relación podría haber entre éstos y el arte. El primer acercamiento a esta cuestión, en mi caso, vino del enorme salto de calidad en el diseño gráfico y la complejidad de los juegos industriales en la década de los 90, con juegos como la saga de Super Mario y The Legend of Zelda.
Coppola soñaba con que todos tuvieran acceso a hacer cine.
Un aspecto interesante de la época en que vivimos es que no solo se ha ampliado el acceso a la cultura a través de Internet, sino que existen medios al alcance de las personas para crear y difundir obras que en otros tiempos hubieran demandado presupuestos inaccesibles. Una situación así vivió Francis Ford Coppola filmando su monumental «Apocalypse Now» en la que apostó todos sus recursos y energías con riesgo de perderlo todo, incluso la razón.
Para decirlo de una vez: el sistema actual de derechos de autor (y de propiedad intelectual en general, pero ese es otro tema) es nefasto. No solo dificulta, con barreras artificiales, el acceso de las personas a los bienes culturales, sino que, peligrosamente, criminaliza a la sociedad en su conjunto, dejando una puerta legal abierta para que las instituciones de control ejerzan su poder cuando les parezca y contra quienes les parezca.